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viernes, 15 de enero de 2016

MAÑANA EXAMEN DE ALEGRÍA



   Nadie duda la necesidad de que los niños vayan a la escuela y tengan una educación de calidad para que, el día de mañana, puedan convertirse en personas cultas y lleguen a tener un buen trabajo que les proporcione una gran calidad de vida. Pero si revisamos las calificaciones de los niños en el colegio no veremos ninguna asignatura en la que se enseñe a combatir la ansiedad, los celos, la envidia o el egoísmo. Nadie les enseña que no se puede estar motivado si llenamos la cabeza de pensamientos negativos.

   Es preciso que los niños aprendan que el éxito de su futuro pasa por todo lo que aprenden pero que, para nada les servirán las matemáticas, la geografía o la literatura si no se dispone de lo más importante, que es su propio equilibrio mental. Para conseguir esto es necesario enseñarles que deben derrochar al máximo la alegría con la que todos nacimos y por nada del mundo reprimir su tendencia al juego, es algo natural en los niños, y dejar que actúen naturalmente para que desarrollen sus facultades morales y mentales es fundamental.

   Las personas adultas tenemos el convencimiento de que a los niños debemos convertirlos en hombrecitos y mujercitas para que sepan, desde temprana edad, lo que les queda por vivir. Creemos que los estamos preparando para el futuro y lo que estamos consiguiendo es que pierdan la inocencia, tan necesaria en esas edades como en la etapa adulta. Les estamos recortando la libertad de comportarse como lo que son, niños.

Resultat d'imatges de niños demasiado responsables

   Hemos de estimular a los niños a que rían y a que jueguen. Una niñez triste es el preámbulo de una madurez prematura. Hay una cita que dice " Poco cabe esperar de la niñez sin regocijo, pues los árboles sin flor nunca dan fruto". Y es que si la niñez es feliz, las posibilidades de una feliz edad adulta crecen mucho. Para esto es necesario enseñar desde bien niños los buenos hábitos de la amabilidad y del respeto pero sin menoscabar la innata necesidad de juego y la inocencia de cada niño.

   El futuro de los niños pasa por una infancia alegre y si estimulamos esa alegría les estaremos ayudando a ser más valiosos en la profesión que elijan. Todo lo contrario pasará si el niño crece con la enseñanza adquirida de que no puede divertirse, reír o jugar para llegar a ser una persona íntegra. Estos niños no sabrán lo que significa disfrutar y ser feliz porque nadie les enseñó. Se convierten en personas que temen reír, futuros déspotas que en verdad son pobres personas carentes de felicidad.

   Ni que decir tiene que una educación basada en la felicidad es un augurio de una vida cotidiana alegre, de un hogar jubiloso y amable donde el respeto y el amor aprendido será el protagonista del día a día.

Resultat d'imatges de hogar amable

   Una enseñanza a los niños de esta filosofía de la alegría y el respeto es sinónimo de una futura sociedad con menos desdicha, menos delictiva y más amable, incluso menos enfermiza.

   Le damos mucha importancia a la formación académica de los niños, en mi opinión demasiada. El conocimiento de las materias tradicionales es necesaria para el futuro profesional pero estamos desechando el aprendizaje de las facultades afectivas, menospreciamos la necesidad de juego, no damos importancia a la enseñanza de las emociones, del amor, la amabilidad o el respeto. Son materias que puede que no les dé a los niños una futura profesión pero que serán necesarias para algo más importante que un trabajo: una vida feliz y alegre.

   Pienso que no estaría nada mal que los niños llegaran a casa algún día y que el trabajo para el colegio o los deberes para el día siguiente fuesen algo así como: Juega toda la tarde, ríe mucho y se feliz, mañana el examen será de alegría.

   J.M.G.G.

jueves, 14 de enero de 2016

ORFEBRES DE FELICIDAD



   El ser humano tiene en su interior la constante inquietud de buscar la felicidad, de mejorar las condiciones en las que vive, con el convencimiento de que eso es suficiente para conseguir el objetivo de ser felices. Existen muchas personas cómodamente situadas pero que aun no saben lo que es ser feliz y viceversa.

   No es posible encontrar la felicidad si nos dedicamos a buscarla como un cazador busca la presa. No es preciso encontrarla en ningún lugar, es algo más simple y está al alcance de todos. No se encuentra en la riqueza o la abundancia sino todo lo contrario: la humildad, la tranquilidad o la modestia son el origen de la verdadera felicidad.

   Si nos empeñamos en convertirnos en una persona feliz a base de acumular riqueza, a guardar de cara a conseguir ser felices así, nos convertimos en personas egoístas que encontraremos todo lo contrario a lo que buscamos ya que la felicidad y el egoísmo no son compatibles.

Resultat d'imatges de la felicidad de la vida

   Sacar todo el jugo a cada momento de la vida es lo que nos repleta realmente de felicidad, pero mucha gente no lo ve así, no son conscientes de esto y solo desean la comodidad, el placer y la riqueza material con la esperanza de encontrar en estas cualidades la anhelada felicidad. Tanto es así que hay personas tan convencidas de lo anterior que realizan actos deplorables como robar para enriquecerse o matar para librarse de un enemigo a fin de encontrar la comodidad en su vida, evitar lo  molesto o conseguir lo anhelado y así ser más "felices".
La felicidad nunca puede llegar de lo negativo. La venganza, el odio, el rencor, los celos, etc. Jamás nos podrán hacer felices.

   ¿Cuantos de nosotros confiamos en la suerte para alcanzar la felicidad? Soñamos en que un golpe de fortuna nos convierta en personas felices de una forma espontánea. Si lo pensamos con lógica y nos preguntamos cuantos han conseguido esto, nos daremos cuenta de que la verdadera felicidad no la podemos esperar, todo aquel que es realmente feliz lo es gracias al esfuerzo, a su lucha diaria. Leí algo muy acorde con esto: “la felicidad es un mosaico de menudísimas piedrezuelas de escaso valor, pero que dispuestas en acertada combinación constituyen una preciosísima joya”.

   La felicidad ni la encontraremos buscándola ni la recibiremos por fortuna, es más fácil que eso. La tenemos dentro de nosotros mismos, es nuestra aptitud del día a día la que nos hace felices en cada momento. Hemos de ser conscientes de esto para descubrirla.

Resultat d'imatges de LA FELICIDAD NO ES MATERIAL

   La acumulación, el egoísmo, la avaricia o la vanidad, solo nos aporta infelicidad, todo lo contrario que un gesto de generosidad, de ayuda o de cariño que son esas pequeñas piedras que forman la magnífica joya que nos hace felices.

   No busquemos la felicidad, no encontraremos fuera algo que se encuentra dentro de cada uno.



   J.M.G.G.

martes, 12 de enero de 2016

EL GRAN PESO DE LA HISTORIA



   Desde que nacemos estamos creando nuestra propia historia personal. Todos nuestros actos, decisiones o hechos van formando nuestra propia personalidad y nos deja un poso en la mente que nos hace actuar de acuerdo a esa historia. De otra manera nos estaríamos contradiciendo y eso no nos lo podemos permitir, ya somos de una forma y no podemos cambiarla. Esto nos limita para intentar cosas nuevas, vivir nuevas experiencias o intentar nuevos retos. Nuestra propia historia no nos beneficia en nada.

   Ser conscientes de esta limitación significa descubrir que nuestra historia no es necesaria y que podemos dejarla como se deja de fumar. Al dejar de lado lo que se supone que somos, estamos diciéndole al mundo que no sabrá que ni quienes somos porque no tenemos historia personal, somos lo que ven, solo eso. Lo que hemos sido ya no tiene sentido en este momento.

   Los que nos conocen tienen una idea de nosotros que confirmamos con todo aquello que realizamos, nuestros actos van de acuerdo a esa idea re-afirmándola y haciendo más sólida la percepción que los demás tienen de nosotros.

   Tenemos la obligación de ser coherentes con nuestra propia historia y damos las explicaciones necesarias de todo cuanto hacemos: a nuestra familia, amigos o conocidos. si dejamos nuestra historia personal, no será necesario dar explicaciones. A nadie le podrá afectar nuestros actos ya que no hay historia que nos preceda.

Imatge relacionada

   Los pensamientos de otros hacia nosotros, es una carga que dejamos cuando borramos nuestro historial. Nadie tendrá una idea preconcebida, no podrán esperar una manera de actuar por nuestra parte ni esperarán nada de nosotros. Nos convertimos en seres libres para realizar aquello que nos apetece y del modo que estimemos oportuno sin tener que complacer las expectativas de nadie.

   Y es que somos demasiado previsibles, nuestros actos o estados de humor son conocidos por todos en todo momento. Una vez que nos conocen dan por hecho nuestro modo de actuar y nos convertimos en esclavos del pensamiento que el resto del mundo tiene hacia nosotros. Si nos liberamos del pasado nadie nos conoce con certeza, dándonos la libertad de no ser juzgados por nuestro proceder.

   Nos vemos en la obligación de dar explicaciones de todo lo que decidimos, mas necesitamos sentir algo nuevo: experiencias, sueños, atracciones, relaciones, curiosidades, etc. Pero tener que explicar a todos el por qué y cómo, nos lleva a la desmotivación y esta a la mentira y a la ocultación de lo que hacemos, todo ello para esquivar la obligada aprobación moral de los que nos rodean.

   Somos libres para contar lo que queramos que sepan sin tener que dar detalles, no es obligación el dar explicaciones, pedir permiso ni opinión de nadie. Nuestro pasado no es una norma de comportamiento ni nos debe dirigir en nuestra forma de actuar.

   Tenemos dos posibilidades: hacer lo que nuestra historia nos dicta para seguir siendo como somos, lo cual se convierte en algo monótono y aburrido; o podemos borrar nuestro historial personal y convertirnos en seres sorprendentes para los demás e incluso para nosotros mismos.

Resultat d'imatges de borrar historial

   En conclusión. Debemos dejar el peso de nuestra propia historia y, así, conseguir la libertad absoluta para ser como queramos, lograr lo que nos propongamos y de la manera que estimemos conveniente.

    No canceles.

   J.M.G.G.

 




lunes, 11 de enero de 2016

EL LÍMITE ESTÁ AL FINAL.




   ¿Cuántas cosas dejamos de hacer por temor a las consecuencias, a que no salgan como esperamos o a no ser capaces de realizarlas? Vemos a otros que hacen algo de lo que nosotros somos incapaces, nos hace ilusión pero tenemos la convicción que es demasiado para nuestras capacidades y no nos atrevemos, ni tan siquiera a intentarlo.

   No todas las personas tenemos las mismas condiciones físicas ni emocionales. Es esa la diferencia a la hora de dar el paso a intentar realizar un sueño. Aún teniendo la capacidad para conseguir lo que anhelamos, en muchas ocasiones no somos conscientes de que tenemos lo que necesitamos y dejamos de hacer algo por esa inseguridad en nosotros mismos y es una pena. Este conformismo, esta falta de fe en nosotros mismos nos produce frustración.

   En ocasiones tenemos la oportunidad delante , nos lo ponen en bandeja pero no nos atrevemos a dar el paso, solo tenemos que intentarlo pero conseguirlo nos parece algo inalcanzable, nos da miedo fallar y las consecuencias que pueda conllevar no conseguir eso que tenemos al alcance.

   Somos incapaces de decidir sin pedir consejo a otras personas. Es como si buscásemos el consentimiento de otros para lanzarnos a probar algo. Estamos esperando que todo el mundo nos diga que no es ninguna locura, que somos capaces de hacerlo, es como si quisiéramos que nos convencieran para intentarlo. Cuando tenemos un sueño o deseamos algo, este sueño es solo nuestro y nadie lo entenderá como nosotros. Unos dirán que es una locura, otros que para qué, alguno afirmará que si podemos pero, la decisión final de ir a por ello es solo nuestra y nadie se va a involucrar tanto como uno mismo.

Resultat d'imatges de MIEDO A FALLAR

   A la hora de buscar algo no vale tomar atajos, hemos de estar seguros de nosotros mismos y lanzarnos desde el principio, con todas las consecuencias. Hay atajos que nos llevan a lugares que no son los que buscábamos, esto nos hace perder la ilusión y pensar que hemos estado perdiendo el tiempo para nada, vuelve la frustración y el pensamiento de que no podemos conseguirlo. Los atajos nos pueden hacer llegar antes al destino final pero, de la misma manera podemos dejar de vivir experiencias únicas u obviar pasos que son imprescindibles, por eso, a veces el camino más largo es necesario y si no lo caminamos no obtendremos nuestro objetivo.

   Hemos de ser conscientes de que si queremos llegar a una meta, cabe la posibilidad de que nos perdamos en el camino y tener que volver al principio para comenzar de nuevo. Es un riesgo que hay que tomar y es necesario saber que si no nos arriesgamos a perdernos es imposible dar el primer paso y, por consiguiente, será imposible llegar donde deseamos. Por lo tanto: si no estamos dispuestos a asumir el riesgo, lo mejor es resignarse a no conseguir aquello que tanto anhelamos, entregarnos a la conformidad que nos conduce a la frustración.


   Somos capaces si lo soñamos. Si no lo conseguimos tenemos la opción de volver a intentarlo y así, todas las veces que nos lo propongamos. Esto es lo único que nos dará la seguridad de que hemos hecho todo lo que está en nuestra mano. De esta manera podremos conseguir nuestros sueños o, quizás no lo logremos pero, en nuestro interior alcanzaremos el convencimiento propio de que hemos hecho todo lo que está en nuestra mano, que no nos hemos conformado, que somos valientes.

   No demos oportunidad a la frustración.

   J.M.G.G.



viernes, 8 de enero de 2016

NO ESTOY ENAMORADO Y POR ESO TE AMO TANTO.



   Supongo que alguna vez habéis estado enamorados. Encontramos a alguien que nos provoca felicidad de manera instantánea solo por estar a su lado y, es una sensación tan placentera e ilusionante que tratamos de estirar ese enamoramiento todo el tiempo posible.

   ¿Os habéis preguntado qué es lo que veíamos en la persona de la qué nos enamoramos algún día? Con el enamoramiento encontramos a alguien y nos gusta su forma de ser pero a penas conocemos a esa persona para saber como es en realidad. Entonces ¿Por qué nos enamoramos? Yo creo que vemos en la otra persona lo que nos gustaría encontrar, lo que hemos soñado alguna vez encontrar en nuestra pareja, lo que vemos es una ilusión de lo que buscamos y encontrar a alguien así nos llena de pasión.

   Pero la pasión no es un sentimiento, los sentimientos vienen provocados por una realidad y el origen de la pasión está en nuestra mente, la creamos nosotros mismos. Al conocer bien a la otra persona, cuando realmente sabemos cómo es, entonces es cuando poco a poco va surgiendo el amor y dejamos atrás la pasión del enamoramiento.

   Este conocimiento es mútuo y nosotros también sacamos a la luz nuestra realidad, la otra persona descubre cómo somos y conoce nuestros aspectos positivos y negativos. Es un intercambio de información que se realiza paulatinamente, dejamos de percibir del otro lo que nos gustaría encontrar y vamos conociendo lo que en realidad nos ofrece.

Resultat d'imatges de EL AMOR LO DA EL TIEMPO

   Cuando sentimos amor nos preocupa que nuestra pareja se sienta bien pero a la vez nos llena de bienestar a nosotros mismos sentir que también nos encontramos bien a su lado, no cambiaríamos por nada estar así con otra persona, solo con nuestra pareja. Es incomparable el sentimiento de que alguien se ocupe de uno, que se de cuenta de que nos hace falta y hacerle sentir de la misma manera y disfrutar haciéndolo, en eso consiste el amor.

  Al surgir el amor nos sentimos unidos al otro de una manera distinta que con el resto y deseamos compartir nuestra vida con esa persona pero no podemos hacerlo a cualquier coste, necesitamos ser conscientes de que esa persona nos da todo lo que necesitamos de ella y que nos proporcione e incluso que nos haga crecer emocional y personalmente, ser conscientes de recibir amor es importante para no depender emocionalmente de alguien que no nos aporte nada o algo peor, que sea perjudicial para nosotros.

Resultat d'imatges de CONOCERSE ANTES DE AMAR

   El enamoramiento de dos personas es algo excepcional, pensar en otra persona constantemente, querer estar juntos en todo momento, uno no puede concentrarse pensando en el otro y cuando están juntos todo es maravilloso. Pero el amor no es eso, el amor es algo más racional y no por ello menos bonito. Lo importante es saber que, en mi opinión, nadie vive enamorado para siempre. Con el tiempo conocemos todos los aspectos de la otra persona y es ahí cuando verdaderamente empezamos a sentir amor por ella, amor de verdad y que puede durar toda una vida.

   Como dice Jorge Bucay: "Enamorarse es amar las coincidencias, y amar es enamorarse de las diferencias".

   J.M.G.G.
 

 

jueves, 7 de enero de 2016

MÁS ALLÁ DE LO QUE CREEMOS



   Estando sentado en el sofá de casa, solo y en silencio me he hecho una pregunta: ¿Qué me hace estar aquí sentado sin hacer nada? Podría estar limpiando o haber salido a dar un paseo pero no, estaba ahí quieto sin hacer nada.

   Esto me ha hecho reflexionar sobre algo: siempre tenemos una opción opuesta a lo que estamos haciendo o sintiendo. Si estoy aquí en mi sofá es porque en un momento dado decidí sentarme y quedarme aquí un rato. No somos conscientes de las opciones que tenemos y solo actuamos como vamos decidiendo sin valorar todas las posibilidades.

   Esto que parece una tontería en realidad lo llevamos a cabo en muchas facetas de nuestra vida que no son tan intrascendentes como salir a pasear o quedarse en casa. Las personas nos aferramos a lo que estamos viviendo en un momento concreto y no somos conscientes de que existe una decisión opuesta a la que creemos que debemos tomar.

   Tenemos creencias que, a lo largo de nuestra vida, hemos ido adquiriendo y son las que nos hacen decidir en un momento dado. Sabemos que hay otras opciones pero no las tenemos en cuenta por la sencilla razón de que esas creencias están tan introducidas en nuestra mente que ni tan siquiera nos dejan tomar en consideración otras posibles maneras de actuar.

Resultat d'imatges de CREENCIAS ADQUIRIDAS

   Ante un insulto o una provocación actuaremos como creemos que debemos pero existe la opción contraria. Si lo que nos han enseñado que ante una provocación debemos responder plantando cara y haciéndonos respetar usando la violencia verbal o física, lo más probable es que nuestra decisión sea esa: atacar para ganarnos el respeto. Pero existe la opción contraria que sería hacer oídos sordos y no entrar en el conflicto, pero nuestras creencias no nos muestran esta posibilidad y, por lo tanto, aunque existe, no somos conscientes de ella y no la tomamos en cuenta. Decidimos conforme creemos que debemos hacerlo, pero solo lo creemos, existen otras posibilidades.

   Si nos hacen daño por alguna razón podemos actuar hundiéndonos emocionalmente porque nuestra forma de ser, aprendida durante la vida, nos hace reaccionar así y lloramos, nos encerramos en nosotros mismos y nos hacemos herméticos al mundo. Existe la actitud contraria, podemos actuar de otra manera, sabemos que existe esa posibilidad pero tenemos la creencia de que somos débiles y eso no nos deja ver la otra opción.

   Todas las reacciones son naturales, no somos máquinas y es lógico tener creencias adquiridas en la vida. Lo que quiero decir es que deberíamos ser conscientes de que siempre está la opción contraria, la primera opción vendrá de nuestras creencias pero las demás siempre vienen de nuestra consciencia. Sabiendo esto podremos elegir siempre la opción más beneficiosa para nosotros, seremos conscientes de la decisión adoptada y lo más probable es que elijamos la que menos daño nos haga ya que será tomada con todos nuestros sentidos, es decir, sabiendo lo que estamos sintiendo y lo que nos gustaría sentir.

Resultat d'imatges de decidir con consciencia

   Desde la consciencia decidimos como actuar y aceptamos las consecuencias de nuestra decisión, estas no podrán sorprendernos y las viviremos con el mismo grado de consciencia que en el momento de decidir.

   Decido quedarme en el sofá sin hacer nada pero se que puedo limpiar la casa, acepto que esta decisión tiene consecuencias. (casa desordenada)
   Me han provocado e insultado y decido dar media vuelta y no responder a las provocaciones, he elegido esta opción consciente de que la otra también existía. Si lo que he decidido tiene consecuencias las aceptaré. (puede que digan que soy un cobarde)
   Alguien me ha traicionado y me ha dolido mucho, soy consciente de que me siento mal y de que debo elegir llorar y no saber nada del mundo o la opción contraria, llorar y salir con algún amigo.

   Todas las opciones son válidas solo tenemos que conocerlas y elegir cómo queremos vivir.

   Tu decides.

   J.M.G.G.

lunes, 4 de enero de 2016

MORIR DE MIEDO



   Miedos, temores o inseguridades son sentimientos o emociones que nos afectan a lo largo de la vida. Las causas del miedo pueden ser muchas y de origen diverso pero, a mi entender, hay un temor del que nacen todos los demás y es el temor a lo desconocido, a perdernos en nuestra existencia. Vivimos con el miedo a perder y en realidad no hay nada que perder, solo lo creemos.

   El miedo a la muerte es algo generalizado en el ser humano, todos pensamos que la tememos pero no podemos tener miedo a algo que no sabemos qué es, no tenemos miedo a morir sino a la vida, a lo que vendrá, a lo desconocido que nos espera en nuestra vida y la muerte es eso: parte de nuestra vida, como lo es mañana o dentro de una hora. Por lo tanto no tememos a la muerte como tal sino a no saber lo que es. No somos conscientes de que es algo que forma parte de nuestra existencia. Ante esto, pienso que solo nos quedan dos posibilidades: El miedo a morir o lanzarse a la vida y vivirla.

   Tener miedo es algo natural, nacemos con él y es fundamental para la supervivencia. Si naciéramos y creciéramos sin miedo, no podríamos salir adelante, es un mecanismo de defensa innato. El problema es cuando este miedo se convierte en algo anormal y tememos a cosas que no nos afectan para sobrevivir. No podemos vivir con miedo a todo lo que salga de nuestra rutina diaria, eso no es supervivencia, es inseguridad y desconocimiento, es tener miedo a la vida. Lo lógico sería tener miedo en un incendio, una inundación o cualquier otra situación en la que nuestra vida corre peligro. Yo, incluso, desecharía la palabra miedo en estos casos y lo llamaría instinto de supervivencia.

   Un ejemplo de lo absurdo que pueden ser nuestros miedos está en algo que leí: "Un hombre no puede viajar porque hay accidentes de trenes y tiene miedo; otra persona teme subir en coche debido a los accidentes de tráfico; muchas personas sienten pánico a viajar en avión. Si estos miedos fuesen coherentes ¿Por qué no les da miedo acostarse en la cama? es algo que hacen cada día sin temor pero un 97% de las personas mueren ahí, en la cama ¿Verdad que no tiene sentido?

Resultat d'imatges de MIEDOS ABSURDOS

   Y es que dejar que el miedo se convierta en el guionista de nuestra vida es igual a no vivir, es estar muerto antes de dejar de respirar. El miedo es la propia muerte y no nos deja disfrutar de la vida. Dejamos pasar cantidad de experiencias enriquecedoras: viajes excepcionales, vivencias únicas, momentos asombrosos, cantidad de instantes de los que aprender. Es decir, dejamos de vivir que es lo mismo que morir, a pesar de que nuestro corazón sigue latiendo.

   Vivir sin miedo es dejarse llevar por la vida, es la vida en sí misma la que nos guía y lo único que tenemos que hacer es seguirla. Ella nos dará momentos irrepetibles, circunstancias buenas y malas que viviremos intensamente y en las que lo pasaremos bien y mal, pero sea como sea lo haremos sin miedo, haciendo de nuestra vida algo maravilloso, ya que vivir, a pesar de todo, es lo que más vale la pena y el miedo nos impide hacerlo.

   Lo desconocido es solo eso, algo que no hemos vivido, por lo tanto no debemos temerlo porque no sabemos si es bueno o malo, no tiene sentido. Cuando tenemos claro esto y abandonamos el miedo a vivir, nos abrimos a todo lo que la vida nos enseña, nuestra existencia cobra sentido y no tememos nada de ella, ni tan siquiera la muerte nos asusta porque somos conscientes de que es la última experiencia de nuestra vida y vale la pena vivirla como todas las anteriores: SIN MIEDO.


   El miedo a vivir es la muerte en vida.

   J.M.G.G.